Las emociones no definen el rendirse..
En lo profundo de la selva, vivían Ena, una mariposa azul raza Polyommatus golgus provenida de España y comportamiento tranquilo y sereno, y Sal, un jaguar imponente, con un ego al mayor de los demas, encontrado en diferentes localidades y lugares en el mundo. Un día, mientras Ena revoloteaba entre las flores, se encontró con Sal quien parecía preocupado.
Ena: ¡Hola Sal! ¿Qué te trae por aquí con esa cara tan seria?
Sal: Hola Ena. Estoy preocupado por la selva. Cada vez hay menos animales y más árboles están siendo talados.
Ena: ¡Qué terrible! Si seguimos así, nuestra selva perderá su diversidad y equilibrio.
Sal: Exactamente. Necesitamos hacer algo al respecto.
Ena: ¿Qué tal si hablamos con los humanos? Ellos también viven aquí y seguro querrán ayudar.
Sal: Buena idea, Ena. Hagamos una visita a la aldea humana y expliquemos la importancia de conservar nuestro hogar.
Juntos, Ena y Sal se dirigieron hacia la aldea humana. Después de explicar su situación y la importancia de conservar la diversidad de especies, los humanos se comprometieron a tomar medidas para proteger la selva.
Ena: ¡Lo logramos, Sal! Los humanos están dispuestos a ayudar a conservar nuestra selva.
Sal: Sí, Ena. Gracias a nuestra colaboración y esfuerzo, logramos transmitir un mensaje importante sobre la importancia de la diversidad y la conservación de especies.
Moraleja: Trabajando juntos y mostrando respeto por todas las formas de vida, podemos proteger y preservar el tesoro de la diversidad en nuestro entorno natural.

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